miércoles, 24 de abril de 2013

“EL CADUCO MUNDO DE DISNEY”



Este texto defiende que la imagen de inocencia y defensa de la moral que nos vende Disney dificulta un análisis crítico, pero que si profundizamos en las mismas podríamos encontrar en estas historias "estereotipos que refuerzan valores sexistas, racistas y clasistas. Los estereotipos sirven para simplificar el mundo, facilitar la comunicación y clasificar a la gente".
Pero, que todo lo que rodea al mundo de Disney esté anticuado o desfasado no es la idea que ronda por mi cabeza al hablar de esta gran compañía. Disney lleva muchas décadas trabajando y acercando a los infantes películas fantásticas que les enseñan valores como la amistad, la valentía, el empeño, la fortaleza, la dulzura y el amor, entre otros muchos.
Acerca de las críticas que están surgiendo en la actualidad a cerca de los estereotipos que refuerzan valores sexistas, racistas y clasistas, es cierto que se pueden ver estos estereotipos en algunos de sus films pero es que no se piensa en la época en la que se crearon. Los clásicos Disney surgen desde aproximadamente 1938, por lo que lo más habitual que veamos representado es la cultura de la época, una cultura en la que la mujer trabajaba en la casa y cuidaba a los niños, y el hombre trabajaba y tenía una educación.
Pero por qué considerarlo algo malo, los niños ven en estas películas lo que se vivía en aquella época con sus cosas buenas, como todos los valores que se infunde, y sus cosas no tan buenas que trata los comportamientos de la época, pero siempre desde el respeto.
Es cierto que la idea de la princesita inocente que necesita ser rescatada y el príncipe fortachón que luchará con todo lo que se le ponga por delante para conseguirla está desfasada, estos son los clásicos de Disney que llevamos muchos años viendo. En la actualidad esta gran compañía se sigue reinventándose y  creciendo, ahora adaptándose a la cultura del siglo XXI en la que las mujeres también pueden ser las heroínas que encuentran a su compañero sentimental y viven una vida llena de amor, o simplemente se dan las películas que dejan a un lado el desarrollo clásico en las que tiene que aparecer el amor ideal y viven una vida llena de aventura.
Las películas actuales dejan abandonada la idea de que los malos estereotipos reinan en Disney. Con ello van apareciendo films que nos lo demuestran como “Tiana y el sapo”
, todos conocemos la historia en la que una princesa encuentra el amor verdadero al besar a un sapo, que se transforma en príncipe. En esta historia, Tiana una chica de piel oscura (etnia diferente a las tratadas habitualmente), besa al sapo, pero el resultado es algo diferente. O también, un gran ejemplo de esta nueva sociedad en la que vivimos es “Brave” (Indomable). En la que se centra en una princesa como eje del relato, pero no para centrarse en sus debilidades y la necesidad de un príncipe salvador con el que acabe casándose y comiendo perdices. Esta propuesta pretende desmontar los tópicos que he comentado, en ella los príncipes no podrían ser más inútiles y la princesa reniega de la posición sumisa que está destinada para ella.

Con todo ello, pretendo destacar que muchos de nosotros nos hemos criado en este mundo de Disney y hemos crecido felices junto a éstas. Además, muchas de ellas contienen moralejas que deben ser aprendidas, por ejemplo, Pinocho, que nos enseña a no mentir; Tod y Toby, que nos demuestran que la amistad se puede dar entre personas diferentes; Pocahontas, donde reluce la valentía de una mujer; Hércules, en cuyo final demuestra que la fuerza física no es lo más importante, ya que los sentimientos son más poderosos, etc.
La conclusión final es que Disney ayuda a educar a los niños pequeños mediante los valores que inculca, pero son realmente los padres los que educan a sus hijos y los que deben estar a su lado viendo las películas explicándoles como son las cosas en realidad y ayudándoles a comprender en mundo que les rodea.

LA ILUSIÓN NUNCA TERMINARÁ

“PISTAS PARA UN MODELO DE VIDA SOSTENIBLE” Actúa con cuidados. Transforma tu realidad

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El proyecto que InterRed lo que pretende cambiar el modelo de vida en el que nos basamos.

Actualmente vivimos en una sociedad individualista en la que cada individuo piensa por su propio bien olvidando a los que tiene a su alrededor y, por lo que, podría salir perjudicado. Pienso que eso es exactamente lo que está pasando, no vemos más allá de nuestro propio ombligo olvidándonos que ese estilo de vida en ningún caso podría funcionar. Somos personas sociables que necesitan un entorno en el que vivir y que ilógicamente no estamos cuidando.
Con ese pensamiento de que somos personas sociables deberíamos comprender que el bien de los demás es el nuestro propio y que sin éste cuidado estamos echando a perder nuestro entorno, lo que es lo mismo, perjudicándonos a nosotros mismos.
En este proyecto me he percatado de algo muy importante que no había destacado en gran medida y es el trabajo de cuidados que han hecho las mujeres a lo largo de la historia. Hemos sido nosotras las que hemos desarrollado estos “trabajos de cuidados”, somos nosotras las que hemos gestado, alimentado, sanado, escuchado y asistido a personas enfermas, entre otras muchas cosas. Con esto no quiero desprestigiar al sexo opuesto, ellos tenían otras labores que no entraban dentro de este campo, se ha debido al rol que ocupaba cada uno en la familia.
Este trabajo humanizado que han llevado consigo las mujeres generación tras generación es lo que nos hace grande, y el hecho de que lo haya obviado se debe al desprestigio social que conlleva. Son trabajos que por hacerlos vocacionalmente (cuidar a nuestros niños) o por la situación de cada época (el hombre trabaja, la mujer se queda en casa) al no ser remunerados se han visto denigrados y apartados del beneficio social.
Lo digo en pasado porque considero que los tiempos están cambiando en algunos aspectos como las diferencias de sexo. Cada vez más hombres y mujeres se introducen por igual en estos trabajos de cuidados y se dan cuenta del beneficio que les reporta tanto individual como colectivamente.
Pero este pensamiento individualista y de consumo que padece la sociedad no afecta únicamente a cuestiones humanas sino también ambientales. Pensamos que los recursos que aporta el planeta se pueden renovar a escala humana, es decir, que se genere tanto como se consume. Como bien sabemos todos esto es una utopía y como continuemos al mismo ritmo no tardaremos en acabar con todos los recursos que la tierra nos ofrece.
Es totalmente cierto ambos espacios (humano y ambiental) están en una profunda crisis. Estoy muy de acuerdo con esta propuesta. Lo que necesitamos es concienciarnos, hacer uso de nuestra responsabilidad colectiva (CORRESPONSABILIDAD) y darnos cuenta de todos aquellos aspectos de nuestras vidas que deberíamos cambiar para el beneficio de todos. Debemos como dice el texto decrecer el algunos aspectos, no en aquellos que nos benefician como el desarrollo sostenible, el reciclaje, la igualdad de condiciones de sexo y raza, etc. Sino en el excesivo consumo, la estrés de vida, el desperdicio de productos, sexismo, etc. Así nos daremos cuenta que: VIVIR CON MENOS ES VIVIR MEJOR


EL PELIGRO DE UNA SOLA HISTORIA


             A través de este vídeo me he dado cuenta del peligro de identificarnos con una historia como si se tratase de la “única historia”. Te hace ver el peligro que conlleva en centrarnos en algo y creer eso único y verdadero, así dejamos de lado muchas verdades que nunca llegaríamos a alcanzar.
           Cada persona tiene una historia, una realidad que mostrar al mundo y que se enriquece a su vez con las historia de aquellos que le rodean. El problema de nuestra sociedad es que no queremos ver las historias de los demás, nos centramos en la nuestra como la única que se puede dar, convirtiéndonos en personas que no ven más allá de sus zapatos, personas con prejuicios que guían nuestras vidas. Tal como dice Chimamanda “La historia única crea estereotipos y el problema con los estereotipos no es que sean falsos sino que son incompletos. Hacen una sola historia, la historia única (…). Esta historia única no deja ver lo que somos como personas, nos deja incompletos, enfatiza nuestras diferencias y nos roba nuestra dignidad.
            Quizás el hecho de basarnos en una sola historia se deba al miedo por conocer, preguntar e investigar los diferentes pensamientos de las historias que se encuentran a nuestro alrededor y que no somos capaces de aceptar. Puede que nos de miedo ver otras realidades, a que se rompan las historias que nosotros consideramos verdaderas.
                Para terminar habla de un “equilibrio de historias” y afirma: “las historias importan. Muchas historias importan. Las historias se han usado para despojar y calumniar, pero las historias también pueden dar poder y humanizar, también pueden reparar esa dignidad rota (…) Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay una sola historia, recuperaremos una suerte de paraíso”.
             Por lo que entiendo que, somos mejores y más grandes personas dándonos cuenta que hay muchas historias y diferentes formas de contarlas, para así olvidarnos de una única. Pienso que todos seríamos mejores personas si procurásemos conocer las historias de aquellos que nos rodean y olvidando los estereotipos que hemos adquirido de la sociedad.